miércoles, 2 de junio de 2010
In your head, in your head they are fighting
Es sabido que por las noches, mientras andamos por lugares insospechados con el rostro pintado de celeste, nuestros pies quedan aferrados a las sábanas y la cabeza se retuerce furiosamente hasta desprenderse del cuerpo distraído.
Así que yo supongo estoy despierta, ya que prácticamente se me estanca la sangre a causa del frío; estalactitas rojas, filosas e inmundas. Quiero el Sol que me robaste mientras dormía, el hielo me agrieta la piel y sin mi capa de dermis ya no puedo mantenerme viva. No me ames, pero por favor no dejes que mi alma sucumba ante la nieve que me soplás al oído. Odiame, empero permitile a mis alas permanecer extendidas, ya no congeladas, más bien tibias.
Tu color es tan fuerte, más que el recuerdo de tener que sentirse bien.
Pido que las noches
no se quiebren en tu luz
y que las ventanas
sean grandes para el sol.
Cuando los almendros no se pasen de estación
buscaré más flores para darte mi canción de amor.
Pido atardeceres en los cielos de Beltrán
y que tus mañanas siempre sean para hablar.
Cuando los jardines no se pasen de estación
buscaré más flores para darte mi canción de amor.
Y si vos querés te voy a buscar
para que los días no se vayan sin pensar.
Y si vos querés te voy a buscar
y dejamos los caminos libres de humedad.
Pido tu mirada más alegre para mí
y que toda el alma se disuelva en el amor.
Cuando los almendros no se pasen de estación
buscaré más flores para darte mi canción de amor.
Y si vos querés te voy a buscar
para que los días se nos vayan sin pensar.
Y si vos querés te voy a buscar
y dejamos los caminos libres de humedad.
Mejor no me lo digas, guardemos secretos... tengo una lista de películas que quiero ver.
En la próxima, a mitad de cuadra, de mano izquierda. Ahí donde está el tacho negro.
La noche aplaudía, una vez más, el final de su obra favorita. Incontables veces había escuchado aquella frase inalterable, cuyo remate triunfal iba de la mano del sonido hueco que emitía la puerta del auto al cerrarse.
Nada resumía mejor aquel espectáculo nocturno que ese concluir en un acto simple, pero determinante.
De vez en cuando, le seguía un cafecito entre humo y alguna conversación casual o simplemente una rápida despedida con un ‘¿Cuánto te dejo?’ de por medio.
Al finalizar este último acto, la noche se desperezaba y permanecía estirada a sus anchas hasta la llegada del nuevo día. Él se refugiaba entre las paredes blancas de su casa, y si resolvía echarse directamente en el colchón no se dormía sin antes pensar que quería pintar en esa pared inmaculada una piola obra de arte. Algo así como plasmar la gráfica de Pink Floyd ‘The Wall’ o la última frase de aquel texto: SOS IMPENETRABLE.
Todavía le quedaban rastros de alcohol en sangre y alguna que otra sustancia, ahora bien guardada en el puf que asoma, inocente, a los pies de la cama.
El fin de semana es así, tiene cara de borracho y piel de cartón. Aliento a whisky y un palo en la mano. Gusta de capotear autos y baila de costado con una mano arriba y la otra en la cintura. Pillo patán el inocentemente llamado ‘finde’.
Solía encontrarse con el entre vaso y vaso de fernet, seguramente hayan sostenido una buena conversación sobre política o el faso.
De cualquier manera, ya se escuchaba el tempo tanguero del domingo que silbaba cada vez más cerca. Y nuestro actor único permanecía inmóvil sobre el acolchado. Completamente vestido y con un pucho en la boca, entre tanto divague se le había vuelto necesario.
Las sábanas del sueño se mostraban cada vez más tentadoras y el mareo comenzaba a ceder. Podía tragar saliva sin sentir el gusto a branca en la boca y a sus ojos rojos les había vuelto su color natural. Sólo restaba dormir… pero no sin antes desinfectarse el arito.
miércoles, 26 de mayo de 2010
It only ENDS once, everything that happens before that is just PROGRESS
VIOLENCIA (Divina capacidad de extremecer un cuerpo, una voz, el viento. Acto perfecto de decir que no, o con los labios llenos de veneno, aceptar que sí. Movimiento brusco de hilos enredados, acorde estridente en cuya figura se entrecruzan los dedos pulsando cuerdas de alambre de púa. Grito, más que nada eso, un alarido impetuoso de asumir la carne y escupirla, de endurecer las pupilas y reventarse los ojos. Una ola furiosa, arrolladora, cargada de sal y de canto rodado intentando apagar el Sol con cachetadas de nácar. Los mismos recuerdos volviendo a empezar de cero, acurrucándose en el presente y clavando los dientes en el futuro, ardiendo en sangre los instantes eternos que siempre pierden la batalla con el pasado inminente, que ahí van pisándoles sus talones efímeros. El suspiro más hondo, rebasando voz y palabras de otros que ya no saben hablar, de tal profundidad el suspiro que se sumerge en lo más hondo del sonido y lo explota en un último absorber de aire entremezclado con saliva helada. Dos ventanas abriendo y cerrando sus pestañas de vidrio incesantemente, cínicas ambas, destruyendo el aire que quiere calentar la sala enmohecida por el paso del tiempo y sus constantes vómitos al espacio -hacia arriba, hacia abajo, en el techo, por el suelo-. Ciertas oraciones que cuelgan de las hojas amarillentas y se saben ya heridas por el Sol y sus coletazos de fuego, muren las hojas y caen las oraciones hacia un estanque de mentiras que subyacen en el lodo hasta que una boca las sofoca y con ellas se atraganta.) ES MENTIR.
sábado, 22 de mayo de 2010
Qué cosa extraña el recuerdo, recuerda raro el olvido
una hebra de seda me envolvía,
y a cada beso tuyo,
con una vuelta menos me ceñía
y cada beso tuyo
era un día;
y el tiempo que mediaba entre dos besos
una noche.
La muerte era muy sencilla.
Y poco a poco fue desenvolviéndose
la hebra fatal. Ya no la retenía
sino por solo un cabo entre los dedos...
Cuando de pronto te pusiste fría
y ya no me besaste...
y solté el cabo, y se me fue la vida.
martes, 11 de mayo de 2010
SOY LO QUE NO SOS Y SOS LO QUE NO SOY.

Te necesito, ya, ahora, en este mismísimo instante en que perdí todo equilibrio, toda cordura, en fin... TODO. Me lo robaste, o te lo arrojé en las manos, no sé. El hecho es que ahora te pertenece, y no puedo recuperarlo, aunque no lo defiendas con uñas y dientes, aunque ni siquiera me impidas tomarlo; no puedo (o no quiero, y eso sería lo peor) quitarte algo que fue mío desde siempre, y que pensé 'para siempre'. Ya veo que no, ya ves que es tuyo y te lo regalo. Te lo regalo hoy, ahora, todos los días. Lo hago con enorme placer, con divina prescidencia, con un asqueroso masoquismo.
Preciso de vos, de esa parte que dibujé por sobre tu cara y que se parece tanto a la mía. Soy lo que no sos y sos lo que no soy. Es así, fue de la misma manera desde el comienzo y seguirá siéndolo. Pero no te preocupes, yo ya no me ocupo de esas cosas. Las asumí y les clavé un cartel enorme que dice: CERTEZAS. Y sabés qué? desde entonces nada las afecta, no se les cae ni un granito de verdad, ni una gota de eternidad.
Sublimes, allí permanencen. Sabiéndose impenetrables, inmunes, autosuficientes. Retroalimentan esa capacidad única de ser imbatibles, nadie (JAMÁS) va a poder demostrar lo contrario, es decir, que me fui de boca en la tuya y ahora mi organismo rechaza esta saliva que no es mía. Sé que ahora mi saliva está corriendo por el torrente de tu sangre, que se acumula en tus ojos y les da brillo. Lo presiento, lo confirmo a cada segundo en que trago un sabor amargo, ajeno, de nada y mi estómago estalla, mis pulmones gotean, mis latidos se paran. Pero si esta saliva no es la tuya (porque no podría ser tan hipócrita de decir que alguna vez logré extraer algo de vos) ... a quién le pertenece?
jueves, 6 de mayo de 2010
Mientras tanto tengo frío...
¿qué si de tus manos no obtengo la lluvia y el fuego?
nadie me dijo que tenias un infierno en la boca
¿o era el cielo y yo era un demonio?
