
Tus manos giran en el agua, y en el viento esa gaviota se va a estrellar.
Desde lejos vienen bajando los días y en tus redes sin tiempo se van a quedar.
De vez en cuando alguna roca se cae y se pierde en el mar.
Algunos días tu gorro se escarcha y tu pulóver te empieza a picar.
Estos son los vuelos de los que leen en las olas,
De quienes hablan y escupen sal.
Los cuerpos sin luz recubren sus brazos de espuma
Y al atardecer el Sol les enseña a brillar.
Aquí la música tiene alas, y el silencio es una presa difícil de alcanzar.
Mañana llegan las nuevas olas y mejor que aprendas a nadar.
Parte del beso tu boca y entre mis labios se va a desparramar.
Hoy las gaviotas gritan tu nombre,
Mientras tus manos hacen el agua girar
Te leo en el mar
Ahora soy luz, vayamos a nadar.
¡Què hermoso, Mariposa!
ResponderEliminarCuàntas imàgenes...
Era necesario que llueva, que se limpie todo un poco, que nazcan nuevas cosas, que surjan aprendizajes, que haya olor a lluvia era necesario. Son necesarias tantas cosas...
Es necesario leerte, y este texto fue una gota màs que llenò mi vaso de felicidad del dìa de hoy.
Me alegra que te hayas dado cuenta de que sos luz, hoy y siempre. A veces estamos màs apagados, a veces estamos encendidìsimos. Somos luz. Ayer, hoy y siempre.
No importa ya, mañana seremos luz.
Me voy a nadar...
Amor.